Archivo para agosto, 2011

El “globo” de mi vida.

Tal y como comentó Pablo al hilo de mi anterior post sobre la carrera de Montesclaros, fue allí , en la primera edición de 1995, donde sufrí el mayor “globo”, pájara, desfallecimiento (o como lo queramos llamar) de mi vida.
Visto ahora con la perspectiva que dan los años y la experiencia, creo que incumplí la mayoría de las reglas básicas que debe seguir un corredor popular ante una carrera.
Para poneros en contexto, tenía 19 años y por motivos varios había vuelto a entrenar y a correr de forma “estructurada”, después de dejar de competir “en serio” con 15 años.
Aquel año preparé especialmente los 1000 metros, distancia en la que finalmente conseguí detener el crono en 2 min y 48 seg,  mi mejor marca hasta la fecha.
Y así aparecí en la línea de salida, en “buena forma” por mi vuelta a los entrenamientos,  con mi mejor marca en 1000 metros, con la ambición y motivación de correr en mi pueblo, pero con el cuerpo al revés al celebrarse la carrera en plenas fiestas, con lo que eso implica cuando tienes 19 años ;-)

Antes de la salida estuve observando a mis rivales, como hacía cuando competía de niño.  Fue cuando reparé en la presencia Aníbal (la carrera hoy es un memorial en su nombre), del que ya sabía de su fantástico estado de forma y nivel deportivo (a pesar de haber empezado a correr a una edad algo tardía). A su lado estaba Pablo Cabeza, su entrenador, al que aun no conocía, pero que parecía un runner de pies a cabeza.
Y así sin más, decidí que ellos eran los “hombres a batir”, por lo que mi “estrategia” de carrera iba a ser seguirles hasta que me dieran las fuerzas, para después improvisar…( así corría de chaval y así pensaba correr aquel día por disparatado que pueda parecerme hoy).
Ahora se que debí haber sido mas prudente (Pablo sin ir más lejos ya había corrido el maratón en 2h 29 min), pero con la osadía que da la edad, decidí seguirles sin mas.
La salida fue muy rápida, y el ritmo del primer km también. Para entonces ya encabezábamos la carrera los 3 (Aníbal, Pablo y yo). Lejos de “arrugarme”, incluso me permití el lujo de ponerme en cabeza a tirar del grupo ante el estupor de mis compañeros de escapada que apenas daban crédito a mi “inconsciencia”.
Así pasamos la primera vuelta al circuito de 3 km en  10 minutos raspados. Y fue al comenzar la segunda vuelta, cuando me di cuenta que algo no iba bien. Aunque estaba acostumbrado a entrenar fuerte, el ritmo de carrera me estaba haciendo mella, e iba pasado de revoluciones …, pero ya era tarde y el “hombre del mazo” me pegó de lleno. Pablo y Aníbal me pasaron y fueron poco a poco abriendo hueco .. Y yo empecé a agonizar…
Tirando de pundonor y de rabia traté de mantener el ritmo, pero era imposible. Para evadirme del sufrimiento tarareaba en mi cabeza una especie de canción machacona con el sonido de mi respiración y de mi pulso, que me retumbaba por dentro (efectivamente, se me estaba “yendo la olla”..).
El ultimo Km fue agónico, las piernas me pesaban como bloques de cemento pero se me doblaban como si fueran de chicle.., el pecho me ardía al respirar y tenía una fuerte sensación de mareo. En los últimos 400m me alcanzó el hasta entonces cuarto clasificado, dejándome fuera del podio.., pero ya no podía luchar mas que por llegar a meta y que todo terminara..
Para cuando encaré la recta final ya tenía visión túnel y apenas distinguía nada de lo que había a mi alrededor.
Crucé la línea de meta en cuarta posición. Y fue al parar cuando sentí como si algo se desconectara dentro de mi, y me invadió una sensación de ingravidez, que provocó que me desplomara como un saco de patatas. Un amigo me levantó y me sacó de allí andando, pero yo no podía ni abrir los ojos.
Intentaba mantenerme en pie y hablar, pero era imposible.., no tenía control sobre mi cuerpo.., es sin duda la peor sensación que he experimentado en mi vida.
Finalmente me tumbaron en mitad de una calle, llegó una chica, que se identificó como ATS,  y me tomó el pulso. Recuerdo que exclamó “madre mía, este chico tiene todavía casi 200 pulsaciones por minuto…, su cuerpo cree que sigue corriendo..”
Yo no podía entender casi nada, pero sí pude notar cierta preocupación en sus palabras. Traté de levantarme y andar, y esta vez lo conseguí. Ayudado por un amigo y por mi hermano Juanjo, que ya había llegado a meta en una magnífica séptima posición, me fui recuperando poco a poco mientras trataba de beber agua a sorbos entre arcadas y vómitos .
Recuerdo que Pablo y Aníbal vinieron a preguntar por mi estado, y exclamaron ” estos chavales tan jóvenes corren con el corazón”, y sin duda, no les faltaba razón.
Finalmente el médico dictaminó que había sufrido una lipotimia severa por no haberme hidratado bien, sumado al calor y al tremendo esfuerzo realizado (creí que me moría…).

Han pasado 16 años y lo recuerdo como si fuera ayer.
Sin duda ha sido una de las mayores lecciones que me ha dado este deporte en mi vida:
Haz tu carrera y no busques fantasmas entre tus rivales, no te precipites, no lleves el cuerpo al límite, bebe agua durante el día de la prueba (y no salgas la noche anterior a “quemar las naves” con tus colegas ;-) aprende de tus errores y asume que no eres nada mas (
y nada menos), que un corredor popular. Y sobre todo, disfruta de las carreras, que para eso están.
Lógicamente,  hubiera preferido que alguien me lo contara, tal y como yo he tratado de hacer en este post,  pero como se suele decir, nadie escarmienta en cabeza ajena ;-)

Cuidaos.

En la línea de meta

En la línea de meta

 

 

La carrera de Montesclaros

Si hay una prueba que marco con especial cariño en mi calendario de carreras populares y triatlones de la temporada, es la Carrera de Montesclaros, mi pueblo.
Situado en un pequeño llano entre montes boscosos de encina, próximo al Valle del Tiétar y perteneciente a la comarca de la Sierra de San Vicente, es sin duda un lugar inmejorable para celebrar una carrera popular, de sólo 6 KM, pero de una dureza y belleza realmente significativa.

Lo que comenzó hace ya 16 años (la primera edición fue en 1995) como una iniciativa desinteresada de algunos aficionados al atletismo locales, se ha consolidado como una de las carrera de referencia en la comarca, caracterizada por su ambiente deportivo y festivo.
A pesar de su marcado carácter popular, el nivel medio de los participantes es razonablemente alto, además de contar con ilustres vencedores, de la talla de Pablo Cabeza
(Triatleta Ironman y preparador físico de referencia a nivel nacional), Miguel Ángel Gamonal (Campeón de España de Maratón en 2010), Jesús Alvarado, etc…

 

Primera edición 1995. Con Álvaro, Mauro y amigos

Primera edición 1995. Con Álvaro, Mauro y amigos

Convertida en memorial en 2004 tras la triste desaparición de nuestro fantástico atleta local Aníbal Arévalo, consta de 2 vueltas a un circuito de 3km, no excesivamente técnico, pero que no da un respiro.

Sus continuas subidas, bajadas, giros y curvas pueden hacer de la carrera un calvario si no regulas bien las fuerzas desde el principio. Si a esto le sumamos que la temperatura ambiente el día de la prueba (15 de agosto) a las 20:30 (hora de la salida) suele superar los 30 grados, el cóctel explosivo esta servido.

Subiendo la "Cuesta de la iglesia"

Subiendo la "Cuesta de la iglesia"

La inscripción es gratuita y puede realizarse el mismo día de la carrera, facilitando así la participación a todo aquel que tenga ganas de pasar un buen rato “apretando los dientes”.

 

En mi caso, intento llegar todos los años en una forma física razonable, lo que me obliga a tener que hacer series a la hora de comer o de madrugada (cuando tengo tiempo) en pleno mes de julio…

Además, como tuve el privilegio de alzarme con la victoria en la edición de 1996, cuando mis piernas y mis años eran otros, solo me ha quedado ir “a peor” edición tras edición… ;-)

El próximo sábado (este año la carrera será el día 13) volveré a ponerme en la línea de salida, un poco mas “viejo” (aunque algo mas fino que estos últimos años), pero con la misma ilusión y ganas de pelear contra el crono del primer día.

No se si tardare un minuto mas o menos que otros años, pero tendré la suerte de disfrutar de una tarde estupenda, en mi casa, con mi gente y haciendo lo que tanto nos gusta, correr.

Nos vemos en Montesclaros.

 

La línea de salida

La línea de salida