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Siempre me ha gustado el deporte pero odiaba correr. Me ahogaba me asfixiaba, hasta que un día comprendi que el truco era olvidarse de la velocidad a la que corren los demás y aprender a disfrutar del camino. Soy un corredor malo, muy malo, pero me encanta correr....y nadar y el ciclismo, así que me hice triatleta. Ahora sueño con ser capaz, algún día, de llegar a Kona.

Retomando

Hola, parece que las ocupaciones diarias nos han alejado un poco de otras tareas mas “deportivas” pero no es el caso. En estos meses de inactividad bloguera hemos seguido corriendo, nadando y montando en bici, pero tan tan ocupados que no nos ha dado tiempo ni de contarlo. Ai que vamos a retomar la sana costumbre de relajarnos y escribir.

De momento, el año deportivo marcha bien, con un único objetivo en mente, el Ironman Frankfurt el proximo 6 de Julio y la esperanza de poder entrenar lo suficiente como para bajar de las 10h. El camino es largo y la proxima parada será el Triatlón de Elche.

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La primera luna llena de octubre

Como cada año, el primer sábado de luna llena de Octubre se celebra el Ironman de Hawaii. Para los profanos, no es un triatlón cualquiera. Ni tan siquiera es un Ironman cualquiera. Es el origen de todo. Es cierto que hay triatlones mas antiguos como el San Diego, o algunos experimentos de nadar-bicicleta-correr que se celebraron en Europa en los 70, pero la brillante idea del comandante Collins en 1978 fue la que creo el imperio que hoy conocemos como franquicia Ironman.

Desde entonces la WTC -World Triathlon Corporation- ha sabido mantener y expandir un concepto deportivo, con tintes épicos -un Ironman consta de 3800 metros a nado, 180 kilómetros de bicicleta y 42 kilómetros a pie- y una espectacularidad sobrecogedora. Actualmente existe un circuito de pruebas marca Ironman por todo el mundo mas una legión de pruebas de la misma distancia fuera de dicho circuito, pero Hawaii es “la meca del triatlón”. Una meta muy difícil de lograr, pero alcanzable. Es un Campeonato del mundo -oficioso, no está regulado por la federación internacional de Triatlón (ITU), lo regula la propia WTC- pero están los mejores del mundo en la distancia, tanto profesionales como amaterurs. Esto da una dimensión mucho mas humana a la prueba puesto que pone al alcance de casi cualquier aficionado -de nivel alto-, participar en un evento de dimensión planetaria compartiendo agua y carretera con las grandes estrellas del trideporte. Pra un aficionado a la Fórmula uno sería como compartir un gran premio con los Alonso, Hamilton, Vettel y compañía habiendo obtenido una clasificación previa frente a rivales, también aficionados y en el mismo rango de edad.

Obtener una plaza para el Ironman de Hawaii no es sencillo, actualmente existen tres modos de conseguirlo: Mediante puja benéfica en Ebay de uno de los escasos dorsales subastados cada año, siendo agraciado en la loteria o la preferida de los participantes: Con mucho sudoe alcanzando uno de los “slots” disponibles en las pruebas de franquicia Ironman en todo el mundo. Dichos Slots se reparten proporcionalmente entre el número de participantes en cada prueba por cada Age Group y sólo unos pocos elegidos (entre 30 y 45 dependiendo de la prueba) lo consiguen.

El próximo 13 de Octubre a las 19:00 hora Española, dosmil afortunados partirán del “pier” de Kailua-Kona. La prueba se puede seguir íntegramente en directo desde ironmanlive.com.

El día después del Maratón

Si alguna vez has cruzado la meta de un maratón, seguro que te sientes identificado con este vídeo.

Deporte a tu salud

La constancia es una de las mejores cualidades del runner, y los autores de este blog no podemos presumir de ello, al menos en lo que a escribir nuevos posts se refiere. Lo bueno es que durante este tiempo no hemos parado de montar en bicicleta, nadar y sobre todo de correr así que aún tenemos un montón de historias para contar.

A título personal, en Mayo participé en mi segundo Ironman de Lanzarote, tras el debut de 2007 y jurar una y mil veces antes de la salida que jamás repetiría “sólo uno y no mas” pero este año no pude resistir la tentación y volvía las andadas. La verdad es que el deporte de resistencia engancha y hace que te plantee tu modo de vida para mantener un estado de forma saludable evitando castigos físicos incecesarios. Y cuando hablo de castigos no me refiero a las sesiones de ciclismo de cuatro horas ni a los entrenamientos de carrera a pie bajo la luz de la luna. Me refiero a esas acciones socialmente aceptadas como normales que bien pensadas no lo son tanto, o al menos no deberían serlo. Durante la última Navidad, antes de atacar el primer bocado de una cena de empresa, me vi en la disyuntiva de dar buena cuenta del menú, vino, copa y postre -el puro siempre estuvo totalmente descartado- o hacer un uso racional del mismo comiendo sin excesos, con una copita de vino -para saborearlo no hace falta más- y retirada a tiempo a descansar. El principal motivo de la duda eran las tres dando pedales con media hora de carrera posterior prescritas por mi entrenador de cara al Ironman y que serían una tortura en caso de elegir la primera opción. La opción “normal”. Tras plantear mis pensamientos en voz alta a uno de los asistentes -uno de mis compañeros de oficina- el solo hecho de dudar fue calificado de “herejía” y “desperdicio” terminado su exposición con un sincero “eso que haces no puede ser sano”. Creo que escuchar esas palabras en boca de alguien con cuatro jarras de cerveza en su haber durante el preámbulo de la cena y que aquella noche prometía acercarse a su marca personal en cuanto a número de Gin Tonics se refiere, terminaron de convencerme de cual era la mejor opción y por supuesto la mas sana. A la mañana siguiente estuve tentado de llamarle desde mi sillín para comparar los estados de salud particulares en aquel momento, pero preferí centrarme en la carretera.

Este año volveré a Lanzarote, pero para ver la prueba desde la barrera y a apoyar a la legión de mis amigos que participan. En 2014…ya veremos.

Levantarse es lo importante

No importa las dificultades que puedas encontrar en el camino, lo importante es poder afrontarlas y superarlas.

Trucos para correr en invierno y disfrutar de ello

Año nuevo y nuevos propósitos. Tras las toneladas de turrón y polvorones, una de las promesas mas recurrentes en la resaca de las fiestas es la de hacer deporte, y no hay maneramas fácil de empezar que con un poquito de running.  Pero un simple vistazo a la previsión meteorológica o un primer intento poco afortunado puede hacer que toda la motivación inicial se esfume y no queramos volver a saber nada mas del noble arte de correr -con suerte-  hasta bien entrada la primavera. Correr con frío puede ser tanto o mas placentero que con buen tiempo, he aqui algunos trucos para lograrlo.

Vístete adecuadamente

Lo primero a tener en cuanta es que no hay tiempo malo sino mala elección de ropa. Unos de los errores mas comunes es el de abrigarse en exceso, con la consiguiente incomodidad durante y después del ejercicio a cambio de estar calentitos inmediatamente antes de empezar.

Cuando corres vas a sudar en el 100% de los casos, asi que evita la ropa de algodón o el sudor acumulado se enfriará y te pelarás de frío. Es mejor llevar varias capas de ropa fina, así podrás poner y quitar prendas para conseguir una mejor adaptación a las condiciones de intensidad del ejercicio, temperatura y viento.

No pasa nada si nada mas pisar la calle tienes un poquito de frío, en cuanto empieces a correr la temperatura corporal subirá y la sensación de frio desaparecerá a los pocos minutos.

Los dedos son muy sensibles a las bajas temperaturas y mas aún corriendo, unos guantes finos es mas que suficiente para protegerlos si las condiciones no son extremas. Cubrir las orejas y la cabeza también es una buena idea si el termómetro marca valores negativos, pero por encima de 8-10ºC puede hacer que nos asemos de calor.

Las piernas tendrán menos frío que los brazos, puesto que mientras corres la demanda de oxigeno es mayor y por tanto el flujo sanguíneo será mas activo.  Como norma general yo sólo utlizo mallas largas si el termómetro está en valores bajo cero, pero esto es muy personal y el termostato de cada uno puede variar.

Si llueve o nieva tampoco hay mayor problema, una capa exterior impermeable con algunos agujeros para transpirar es mas que suficiente para mantenernos cómodos, la unica precaución aqui es no pisar demasiados charcos para que no se empapen los pies ( calcetín mojado, ampolla segura).

Si tienes dudas, en la web de runner’s world puedes encontrar sugerencias de cómo vestirte en funcion de las condiciones climatológicas.

No olvides lo fundamental

El calentamiento siempre es importante, pero con frío aún mas. Comienza a correr suavemente para que tu cuerpo se acostumbre y tus piernas se calienten adcuadamente, 10 o 15 minutos deberían ser suficientes. Tampoco hay que descuidar la hidratación, puede que no tengamos sed tan rápido como en verano, pero sudaremos y perdermos líquido por lo que sigue siendo fundamental.

Si corres sobre o nieve o hielo extrema la precaución, sobre todo al subir o bajar escalones, bordillos y cambios de dirección. Una placa de hielo en el punto de apoyo puede jugarnos una mala pasada y acarrearnos un doloroso golpe. Normalmente unas zapatillas de running en ciudad o de trail para la montaña tienen agarre suficiente,  pero si somos especialmente torpes, podemos ayudarnos de un poco de tracción adicional.

Y por supuesto, al ser los dias mas cortos, mantente siempre visible, utiliza alguna prenda reflectante, led, lámpara frontal o lo que consideres oportuno según las circunstancias. Especialmente si corres por zonas mal iluminadas con cruces de carreteras. Puedes ahorrarte buenos sustos si peatones y sobre todo conductores, te ven adecuadamente.

¡A entrenar!

 

 

 

San Silvestre vallecana 2011

Tengo que reconocerlo, me acabo de inscribir a la San Silvestre vallecana 2011. No me hace mucha gracia pagar 18€ por participar en una carrera marketinizada hasta el absurdo por Nike, en la que solo unos pocos privilegiados pueden correr sin zigzaguear ni a tirones . En mi opinión, Nike consigue una notoria publicidad, pero con un coste organizativo muy alto y dando una imagen de multinacional leonina y agresiva. Creo que la estrategia de profesionalizar a los populares con chip y cajones de salida, es buena de cara a motivar a los novatos -la primera vez que te pones un chip hace gracia-,  pero menos de la cuarta parte de los participantes podrá correr a su verdadero ritmo. El cupo de corredores, limita el número de oficiales y dispara el de piratas (calculo que un 30% de los participantes lo hace sin dorsal).  Yo popularizaria aún mas la carrera, por la mañana, sin chip ni parafernalia atlética, con servicios básicos de asistencia sanitaria y poco mas, organizaría un concurso de disfraces, puesto que se ven muchos, algunos realmente buenos y si bien hacerla gratuita es una utopía, al menos que el precio sea razonable. Vamos, una romería en toda regla.  Para compensar a los que tienen el gusanillo de correr, relajaría los criterios de la San Silvestre Internacional, permitiendo por ejemplo a todos los que acrediten menos de cuarenta o los cincomil mejores. Y ahí si, mantener todo el glamour de los atletas profesionales. Nike ganaría menos dinero y no vendería treintaycincomil camisetas-dorsal en un solo día, pero su imagen mejoraría bastante, al menos para mi, y la San Silvestre sería grandiosa.

 

Dicho todo esto, entonces ¿por qué me he apuntado?. Pues porque quiero hacer un test de diez kilómetros como preparación para el Ironman de Lanzarote (si, también estoy inscrito), y los entrenamientos de ciclismo no me dejan muchas fechas libres para correr carreras populares. Esta es una de las pocas ocasiones que tendré, si es que logro colocarme en un puesto decente en los cajones de salida, si no habrá que resignarse y al menos disfrutar del entorno.

Pese a todo la San Silvestre popular es una fiesta y son diezmil metros de alegría, con disfraces, música y mucho mucho público. Sobre todo desde la Avenida Ciudad de Barcelona en adelante. Todo aquel que quiera apuntarse, que se de prisa porque las plazas vuelan, y al que se le pase el plazo, le animo a que lo haga disfrazado y sin dorsal a cola del gran grupo. Merece la pena vivir el ambiente al menos una vez.

Una de récords

Desde que soy corredor popular, no dejo de asombrarme de lo que realmente significa batir un récord mundial. El primero que realmente me impresionó fue Hicham El Gerrouj con sus estratosféricos 3:26 en los 1500 metros. El número así en frio, quizás no llame mucho la atención, pero supone correr los 100 metros lisos en 13,7 segundos 15 veces seguidas. Todos los que han medido sus progresos alguna vez sobre el tartán, sabran lo que significa. ¿A que impresiona?. Este fin de semana, Patrick Makau ha batido el récord mundial de Haile Gebrselassie en la distancia reina del atletismo de fondo.Esas dos horas escasas (2:03:38) convenientemente diseccionadas, resultan abrumadoras. Imaginad lo que supone correr 1000 metros en menos de 3 minutos. Es difícil ¿verdad?. Conozco (cara a cara, no por la tele oatletas famosos)  a varias personas que son o han sido capaces de lograrlo, pero no superan la docena y desgraciadamente yo no me encuentro entre ellas. Ahora pensemos en un  5000  en menos de 15 minutos. No estoy seguro si alguno de los anteriores podría lograrlo. Probablemente solo uno o dos. ¿Y que tal encadenar 8 veces esos 5000 metros – y un piquito- y recorrer todos holgadamente por debajo de los 15 minutos ?. Pues eso es lo que significa un récord del mundo de estas características, una auténtica pasada.

Comparativa de los récords de Gebrselassie y Makau

Música para mis pisadas.

Yo no soy muy aficionado a correr con auriculares, normalmente prefiero disfrutar del sonido de los pasos, de mis latidos, y escuchar como poco a poco se va entrecortando mi respiración.  Pero tengo que reconocer que la música es un arma muy poderosa para el entrenamiento. Eligiendo el repertorio adecuado podemos hacer muchísimo mas llevadera cualquier tanda de series, o esos trotes perezosos en los que nos cuesta arrancar. Eso si en competición no se me ocurre usar el MP3 porque a parte de perdernos el ambiente de la prueba, está prohibido (al menos en triatlón).

A continuación intentaré describir algunas de las canciones con las que mejores (o peores, si había que darlo todo) momentos he pasado “con las zapatillas puestas”.

Paula también lo hace.

Paula también lo hace.

Para motivarse antes de una prueba exigente.

Si alguna vez habéis estado en la línea de salida de una maratón, probablemente hayáis tenido esa sensación agridulce de euforia y miedo a lo desconocido antes del “gran reto”, un hormigueo nervioso en el estómago que nos prepara para el esfuerzo que se avecina. En los instantes inmediatamente anteriores a la salida del Ironman de Lanzarote 2007, mientras aguardaba tiritando de nervios y frío junto a otros 1000 triatletas apiñados en la orilla de la playa, canturreaba en voz alta- con el barullo, nadie me oía, o al menos eso creo- la parte del coro de “The Ectasy of Gold” de Ennio Morricone, banda sonora del Spagettiwestern el Bueno, el feo y el Malo, mientras miraba fijamente al mar y recordaba todo lo que habia tenido que entrenar y sufrir para poder estar ahí. Casi entro al agua con lágrimas en los ojos, no digo más. La versión de Metallica, con la que suelen abrir sus conciertos,  es insuperable.

Otro de mis temas favoritos para la motivación previa a una prueba es el ariaNessun Dorma” de la ópera Turandot de Puccini. Cada vez que la escucho me imagino a mi mismo entrando victorioso y triunfante en infinidad de estadios olímpicos, y cortando cintas de meta. En este apartado también encajan muy bien las bandas sonoras como “El último Mohicano” ,” Star Wars” o “Superman”. Fliparse un poco de vez en cuando, no hace daño.

Para el durante:

Un trote con el  Thunderstruck (ACDC) acompasando las zancadas es motivo suficiente para no bajar el ritmo que nos hayamos fijado pero es bastante fácil dejarse llevar por la euforia y convertir una carrerita suave en un sprint agónico. En general ACDC, tiene el vicio musical (que en este caso se convierte en virtud) de fijar el “tempo” de el 90% de sus temas con el mismo arrastre machacón y cansino. Perfecto para el running.  Un caso similar, pero infinitamente mas rápido, es el de los Ramones (Hey, ho, let’s go!) y el sonido “punk”, el ritmo siempre es el mismo,  no apto para entrenamientos suaves.  Para los entrenamientos exigentes que requieren buen ritmo, me gusta mucho el aire rockerillo trasnochado de Runaway  (Bon Jovi) y la alegria del Rocks (Primal Scream).  El crescendo de Don’t stop me know (Queen) es buenísmo para series en las que hay que aumentar la intensidad poco a poco. Otros clásicos de mi repertorio son el Elevation de U2 o Instant Karma (John Lennon). Siempre recordaré el anuncio de Nike en los 90 con esta canción.

Como veis mis gustos con bastante rockanroleros pero no siempre se da el caso. Una canción que me encanta para correr y que descubrí en un anuncio promocional de Islandia, no se muy bien como es My heart is beating like a jungle drum (Emiliana Torrini), pero tambien puedo sorprenderme a mi mismo con el  Bad Romance de Lady Gaga entre trote y cuesta.

Y vosotros, ¿que escucháis?, cualquier sugerencia es buena, nunca está de mas un poco de motivación extra.

Por fin es verano

Martes, 28 de Junio, siete y media de la tarde. El termómetro frente a la estación de Pozuelo de Alarcón marca treinta y siete grados centígrados. Como tengo algo de tiempo, y eso no es algo que abunde en mi día a día, decido salir a correr un poco,  muy suave puesto que el calor aprieta. No tengo muy claro el recorrido así que pongo rumbo a la Casa de Campo, puesto que es un lugar perfecto para la improvisación en el arte de deambular con zapatillas de corredor. Primeros kilómetros, ¡que bien me encuentro! -normal, voy muy despacio-, no me afectan ni el calor ni la ausencia total de sombra. Entro en la Casa de Campo escoltado por un tren que brama bajo el puente de la carretera de Castilla y las escaleras improvisadas con traviesas de vía férrea que sirven de entrada no motorizada, me invitan a subir con calma bajo amenaza de tropiezo o revolcón. Una vez dentro del bosque semiurbano, las encinas me protegen del sol y un poco mas adelante ceden el testigo los pinos y chopos que acompañan el curso del arroyo de Antequina. Enfilo la cuesta del cerro de Garabitas, e incremento un poco el ritmo, lo suficiente como para adelantar a un ciclista temporero, con tantos kilos de más como días de menos dando pedales. En lo alto del cerro, me refresco en la fuente fuertemente custodiada por alguna que otra avispa,  y  pese a los aspavientos y las siempre incómodas posturas de los bebederos públicos, consigo recuperarme un poco del sofocón de la subida. Llevo recorridos seis kilómetros y medio, según mi GPS minimalista.

Casa de Campo
Como no me apetece desandar lo andado, o mejor dicho destrotar lo trotado, me adentro un poco mas en el parque para volver bordeando la Tapia, hasta el punto de entrada inicial. El camino junto al muro desciende suavemente con pequeños toboganes que invita sugerentemente a  incrementar el ritmo  y caigo en la trampa en mas de una ocasión, hasta que la brutalidad de un repecho coronado por una aberrante torreta de alta tensión -recordemos que la Casa de Campo, pese a llamarse parque, no deja de ser un bosque-  frena en seco mis delirios de atleta y me recuerda que es verano, hace treinta y muchos grados y es la primera vez en muchos meses que llevo mas de cincuenta minutos corriendo. Derrotado y con la boca con sabor a polvo y arena, abandono el pulmón verde de Madrid tratando de llenar de aire los míos y llegar a casa lo antes posible. Las piernas ya no responden, no tengo fuerzas, y compruebo con desesperación como ninguna de las fuentes que adornan -en toda la extensión de la palabra- el paseo del arroyo de Pozuelo es capaz de darme una sola gota de agua. Una hora y catorce minutos después de la partida, consigo llegar de nuevo a casa. Empapado en sudor, sediento y agotado, pero con una sonrisa de oreja a oreja. Me encanta el verano, que le vamos a hacer.