Archivo para la categoría ‘Entrenamiento’

Al otro lado del espejo

Hoy quiero reivindicar el optimismo moderado, al sentido común y la lucha entusiasta y bien entendida como modo de vida.

Ahora, que despedimos un año que ha sido realmente complicado en lo económico y abordamos la llegada de otro, casi resignados a nuestra suerte.

Ahora que asistimos con una mezcla de estupor, desgana y casi desidia a las supuestas medidas anticrisis, que no se si nos ayudarán a salir de ella, pero sí que cada día nos sumergen más en un horizonte de nubarrones, que poco a poco sentimos que merman nuestra seguridad en lo que hasta ahora parecía imperturbable.

Ahora que hacemos balance de lo bueno y lo malo, los logros  y fracasos, las alegrías y las tristezas.., y miramos con recelo a los ojos del nuevo año, quiero hacerle un guiño una vez más al optimismo.

Y es que todos nos sentimos alguna vez, en un momento concreto, o en una situación o faceta de nuestra vida, como extraños dentro de nuestra propia piel.

Ya sea por un cambio importante o por la ausencia de este , quizá sin un motivo aparente, empezamos a preguntarnos por qué hicimos esto y no aquello, por qué parece que no disfrutamos de algo que siempre nos ha gustado, por qué ya no sentimos lo mismo ante las mismas cosas..

Esto mismo puede pasar, y de hecho pasa, en el mundo del running.
Por desgracia he visto muchos casos de nuevos corredores que empiezan con mucha ilusión.

Se equipan de arriba a abajo.

Entrenan con determinación (incluso contratan los servicios de entrenadores personales).

Se inscriben en todas las carreras populares y viven intensamente los progresos que poco a poco van llegando.

Y un día descubren que ya no progresan si no se esfuerzan muchísimo más de lo que antes lo hacían (o ni aun así).

Comienzan a tener molestias en algunas articulaciones de forma casi crónica.

Ven como su tiempo incluso empeora frente al que hicieron en la misma carrera en la pasada edición.

Tienen problemas con sus familias que no terminan de entender tanta dedicación..

Y finalmente sienten un desencanto amargo, que en ocasiones incluso les conduce a colgar las zapatillas.

 

Y es que correr, objetivamente,  es un deporte durísimo, que exige una fortaleza y equilibrio físico y mental muy importante. Además, si tienes obligaciones laborales, familiares y personales, como en la mayoría de los casos, la ecuación se complica notablemente.

Por eso, para todos los que sois principiantes, o quizá ya lleváis algún tiempo en este mundillo, y sobre todo para los que estéis empezando a sentir ese desencanto del que antes os hablaba, me gustaría, con vuestro permiso, daros algunos pequeños consejos o trucos, que a mi me han funcionado para seguir amando este deporte después de 25 años entrenando y compitiendo, y una terrible lesión de rodilla que a punto estuvo de dejarme en el dique seco..

- No os obsesionéis con las marcas. Siempre es estimulante mejorar nuestro mejor registro, pero más importante aun es poder seguir intentándolo cada día. Al final somos atletas populares con montones de factores ajenos al entrenamiento que pueden afectar a nuestro rendimiento deportivo.

- No os obsesionéis con la dieta. Se trata de comer como siempre, con un poco de lógica y cabeza, pero sin trastocar en exceso nuestros hábitos salvo que antes os alimentarais a base de hamburguesas del Burger king.

- No os obsesiones con participar en muchas carreras populares. No es bueno competir demasiado, y menos siendo un atleta popular (nosotros no tenemos masajistas, ni fisioterapeutas, ni podemos dormir 10-12h para regenerar la musculatura, etc..).

- Entrenad siempre que podáis o tengáis un hueco, por pequeño que sea, pero con cabeza y sin agobiaros por las distancias, los ritmos o las intensidades. Se trata de coger y mantener la continuidad (muchos pocos en vez de pocos muchos, como en la teoría del “long tail”).

-Si sois principiantes y  queréis afrontar un medio Maratón o un Maratón completo, es importante seguir un plan especifico adaptado a vuestro nivel, o al menos un entrenamiento organizado, pero que no suponga una dedicación excesivamente superior al tiempo del que disponéis , para evitar que entrenar se termine convirtiendo en un segundo trabajo y por tanto, en un motivo más de estrés.

- Tratad de aprender a escuchar a vuestro cuerpo. Ojo, esto no quiere decir que le hagáis demasiado caso.. , porque tiende a guardar más de lo que necesita (es un mecanismo de supervivencia), pero sí valorad las señales, molestias y dolores que tengáis (que casi seguro las tendréis ).
-Consultad al médico como cualquier persona y tratad de “comprender” sus mensajes. Sé que esto que acabo de decir suena un poco raro, pero lamentablemente no todos los médicos a los que visitamos son deportistas o al menos pro-deporte, por lo que si les preguntas por un dolor a priori derivado de entrenar, siempre recomendaran no hacerlo (por pura lógica y pragmatismo). Dicho esto, utilizad el sentido común, no hagáis locuras, buscad segundas opiniones, visitad también un fisioterapeuta, escuchad a vuestro cuerpo  (como decía en el punto anterior) y tratad de encontrar vuestro punto de equilibrio (en ocasiones el “daño” por no correr es mayor que la lesión que aparentemente nos lo impide..).

- Alternad con otros deportes, individuales o de equipo, que rompan al rutina del entrenamiento y os permitan comprobar lo en forma que estáis gracias al running.

- Intentad que vuestra familia participe de vuestra afición, ya sea de forma activa o pasiva . Si consiguen respetar lo que hacéis siempre será más fácil el buscar huecos para entrenar y descansar. No obstante esto no es fácil ni “gratis”, por lo que muchas veces tendréis que ceder y entrenar como en mi caso, a horas imposibles (5:30 a.m), etc.. (sarna con gusto no pica).

- No os preocupéis si no tenéis muchas ganas de ir a competir a carreras cuando ya llevéis unas cuantas en las piernas. Lo suyo es dejar descansar la mente y seguir entrenando por simple rutina, buscando tan solo el placer de seguir tranquilo y en forma. Probablemente con el tiempo vuelva a apeteceros competir de nuevo. También suele funcionar el buscar una carrera que os guste especialmente y entrenarla de forma específica, teniendo así un objetivo claro en el horizonte.

-Y sobre todo y más importante, valorad la suerte que supone el poder tener salud suficiente para calzaros las zapatillas cada día. No tengáis la menor duda de que todos, en algún momento de nuestra vida, no tendremos más opción que claudicar (es el ciclo de la vida).

Pero no por ello dejaremos de luchar, porque correr es luchar, disfrutar y sentir, y luchar es vivir, y vivir es correr…, hasta el final (ajenos a marcas, ritmos y series).

Si habéis leído los puntos anteriores y tratáis de seguirlos en la medida de lo posible, probablemente nunca ganéis una carrera popular (y mucho menos un Maratón), o quizá sí, dependiendo de vuestras cualidades físicas y psíquicas,  pero casi seguro que estableceréis unos vínculos con el mundo del running que perduraran en el tiempo y que os ayudaran a afrontar cualquier problema que tengáis que sortear en esta carreras de obstáculos que es la vida.

Al final, el tipo del otro lado del espejo, al que vemos todas las mañanas, quizá no sea tan rápido , tan guapo, tan valiente o tan exitoso como nos gustaría , pero se parecerá mucho a lo que queremos ser, con nuestras luces y nuestras sombras, pero con la ilusión intacta de vivir cada día como si fuera nuestra primera y última carrera, hasta la Línea de meta.

A por el 2012!

Cuidaos.

Trucos para correr en invierno y disfrutar de ello

Año nuevo y nuevos propósitos. Tras las toneladas de turrón y polvorones, una de las promesas mas recurrentes en la resaca de las fiestas es la de hacer deporte, y no hay maneramas fácil de empezar que con un poquito de running.  Pero un simple vistazo a la previsión meteorológica o un primer intento poco afortunado puede hacer que toda la motivación inicial se esfume y no queramos volver a saber nada mas del noble arte de correr -con suerte-  hasta bien entrada la primavera. Correr con frío puede ser tanto o mas placentero que con buen tiempo, he aqui algunos trucos para lograrlo.

Vístete adecuadamente

Lo primero a tener en cuanta es que no hay tiempo malo sino mala elección de ropa. Unos de los errores mas comunes es el de abrigarse en exceso, con la consiguiente incomodidad durante y después del ejercicio a cambio de estar calentitos inmediatamente antes de empezar.

Cuando corres vas a sudar en el 100% de los casos, asi que evita la ropa de algodón o el sudor acumulado se enfriará y te pelarás de frío. Es mejor llevar varias capas de ropa fina, así podrás poner y quitar prendas para conseguir una mejor adaptación a las condiciones de intensidad del ejercicio, temperatura y viento.

No pasa nada si nada mas pisar la calle tienes un poquito de frío, en cuanto empieces a correr la temperatura corporal subirá y la sensación de frio desaparecerá a los pocos minutos.

Los dedos son muy sensibles a las bajas temperaturas y mas aún corriendo, unos guantes finos es mas que suficiente para protegerlos si las condiciones no son extremas. Cubrir las orejas y la cabeza también es una buena idea si el termómetro marca valores negativos, pero por encima de 8-10ºC puede hacer que nos asemos de calor.

Las piernas tendrán menos frío que los brazos, puesto que mientras corres la demanda de oxigeno es mayor y por tanto el flujo sanguíneo será mas activo.  Como norma general yo sólo utlizo mallas largas si el termómetro está en valores bajo cero, pero esto es muy personal y el termostato de cada uno puede variar.

Si llueve o nieva tampoco hay mayor problema, una capa exterior impermeable con algunos agujeros para transpirar es mas que suficiente para mantenernos cómodos, la unica precaución aqui es no pisar demasiados charcos para que no se empapen los pies ( calcetín mojado, ampolla segura).

Si tienes dudas, en la web de runner’s world puedes encontrar sugerencias de cómo vestirte en funcion de las condiciones climatológicas.

No olvides lo fundamental

El calentamiento siempre es importante, pero con frío aún mas. Comienza a correr suavemente para que tu cuerpo se acostumbre y tus piernas se calienten adcuadamente, 10 o 15 minutos deberían ser suficientes. Tampoco hay que descuidar la hidratación, puede que no tengamos sed tan rápido como en verano, pero sudaremos y perdermos líquido por lo que sigue siendo fundamental.

Si corres sobre o nieve o hielo extrema la precaución, sobre todo al subir o bajar escalones, bordillos y cambios de dirección. Una placa de hielo en el punto de apoyo puede jugarnos una mala pasada y acarrearnos un doloroso golpe. Normalmente unas zapatillas de running en ciudad o de trail para la montaña tienen agarre suficiente,  pero si somos especialmente torpes, podemos ayudarnos de un poco de tracción adicional.

Y por supuesto, al ser los dias mas cortos, mantente siempre visible, utiliza alguna prenda reflectante, led, lámpara frontal o lo que consideres oportuno según las circunstancias. Especialmente si corres por zonas mal iluminadas con cruces de carreteras. Puedes ahorrarte buenos sustos si peatones y sobre todo conductores, te ven adecuadamente.

¡A entrenar!

 

 

 

Música para mis pisadas.

Yo no soy muy aficionado a correr con auriculares, normalmente prefiero disfrutar del sonido de los pasos, de mis latidos, y escuchar como poco a poco se va entrecortando mi respiración.  Pero tengo que reconocer que la música es un arma muy poderosa para el entrenamiento. Eligiendo el repertorio adecuado podemos hacer muchísimo mas llevadera cualquier tanda de series, o esos trotes perezosos en los que nos cuesta arrancar. Eso si en competición no se me ocurre usar el MP3 porque a parte de perdernos el ambiente de la prueba, está prohibido (al menos en triatlón).

A continuación intentaré describir algunas de las canciones con las que mejores (o peores, si había que darlo todo) momentos he pasado “con las zapatillas puestas”.

Paula también lo hace.

Paula también lo hace.

Para motivarse antes de una prueba exigente.

Si alguna vez habéis estado en la línea de salida de una maratón, probablemente hayáis tenido esa sensación agridulce de euforia y miedo a lo desconocido antes del “gran reto”, un hormigueo nervioso en el estómago que nos prepara para el esfuerzo que se avecina. En los instantes inmediatamente anteriores a la salida del Ironman de Lanzarote 2007, mientras aguardaba tiritando de nervios y frío junto a otros 1000 triatletas apiñados en la orilla de la playa, canturreaba en voz alta- con el barullo, nadie me oía, o al menos eso creo- la parte del coro de “The Ectasy of Gold” de Ennio Morricone, banda sonora del Spagettiwestern el Bueno, el feo y el Malo, mientras miraba fijamente al mar y recordaba todo lo que habia tenido que entrenar y sufrir para poder estar ahí. Casi entro al agua con lágrimas en los ojos, no digo más. La versión de Metallica, con la que suelen abrir sus conciertos,  es insuperable.

Otro de mis temas favoritos para la motivación previa a una prueba es el ariaNessun Dorma” de la ópera Turandot de Puccini. Cada vez que la escucho me imagino a mi mismo entrando victorioso y triunfante en infinidad de estadios olímpicos, y cortando cintas de meta. En este apartado también encajan muy bien las bandas sonoras como “El último Mohicano” ,” Star Wars” o “Superman”. Fliparse un poco de vez en cuando, no hace daño.

Para el durante:

Un trote con el  Thunderstruck (ACDC) acompasando las zancadas es motivo suficiente para no bajar el ritmo que nos hayamos fijado pero es bastante fácil dejarse llevar por la euforia y convertir una carrerita suave en un sprint agónico. En general ACDC, tiene el vicio musical (que en este caso se convierte en virtud) de fijar el “tempo” de el 90% de sus temas con el mismo arrastre machacón y cansino. Perfecto para el running.  Un caso similar, pero infinitamente mas rápido, es el de los Ramones (Hey, ho, let’s go!) y el sonido “punk”, el ritmo siempre es el mismo,  no apto para entrenamientos suaves.  Para los entrenamientos exigentes que requieren buen ritmo, me gusta mucho el aire rockerillo trasnochado de Runaway  (Bon Jovi) y la alegria del Rocks (Primal Scream).  El crescendo de Don’t stop me know (Queen) es buenísmo para series en las que hay que aumentar la intensidad poco a poco. Otros clásicos de mi repertorio son el Elevation de U2 o Instant Karma (John Lennon). Siempre recordaré el anuncio de Nike en los 90 con esta canción.

Como veis mis gustos con bastante rockanroleros pero no siempre se da el caso. Una canción que me encanta para correr y que descubrí en un anuncio promocional de Islandia, no se muy bien como es My heart is beating like a jungle drum (Emiliana Torrini), pero tambien puedo sorprenderme a mi mismo con el  Bad Romance de Lady Gaga entre trote y cuesta.

Y vosotros, ¿que escucháis?, cualquier sugerencia es buena, nunca está de mas un poco de motivación extra.

Por fin es verano

Martes, 28 de Junio, siete y media de la tarde. El termómetro frente a la estación de Pozuelo de Alarcón marca treinta y siete grados centígrados. Como tengo algo de tiempo, y eso no es algo que abunde en mi día a día, decido salir a correr un poco,  muy suave puesto que el calor aprieta. No tengo muy claro el recorrido así que pongo rumbo a la Casa de Campo, puesto que es un lugar perfecto para la improvisación en el arte de deambular con zapatillas de corredor. Primeros kilómetros, ¡que bien me encuentro! -normal, voy muy despacio-, no me afectan ni el calor ni la ausencia total de sombra. Entro en la Casa de Campo escoltado por un tren que brama bajo el puente de la carretera de Castilla y las escaleras improvisadas con traviesas de vía férrea que sirven de entrada no motorizada, me invitan a subir con calma bajo amenaza de tropiezo o revolcón. Una vez dentro del bosque semiurbano, las encinas me protegen del sol y un poco mas adelante ceden el testigo los pinos y chopos que acompañan el curso del arroyo de Antequina. Enfilo la cuesta del cerro de Garabitas, e incremento un poco el ritmo, lo suficiente como para adelantar a un ciclista temporero, con tantos kilos de más como días de menos dando pedales. En lo alto del cerro, me refresco en la fuente fuertemente custodiada por alguna que otra avispa,  y  pese a los aspavientos y las siempre incómodas posturas de los bebederos públicos, consigo recuperarme un poco del sofocón de la subida. Llevo recorridos seis kilómetros y medio, según mi GPS minimalista.

Casa de Campo
Como no me apetece desandar lo andado, o mejor dicho destrotar lo trotado, me adentro un poco mas en el parque para volver bordeando la Tapia, hasta el punto de entrada inicial. El camino junto al muro desciende suavemente con pequeños toboganes que invita sugerentemente a  incrementar el ritmo  y caigo en la trampa en mas de una ocasión, hasta que la brutalidad de un repecho coronado por una aberrante torreta de alta tensión -recordemos que la Casa de Campo, pese a llamarse parque, no deja de ser un bosque-  frena en seco mis delirios de atleta y me recuerda que es verano, hace treinta y muchos grados y es la primera vez en muchos meses que llevo mas de cincuenta minutos corriendo. Derrotado y con la boca con sabor a polvo y arena, abandono el pulmón verde de Madrid tratando de llenar de aire los míos y llegar a casa lo antes posible. Las piernas ya no responden, no tengo fuerzas, y compruebo con desesperación como ninguna de las fuentes que adornan -en toda la extensión de la palabra- el paseo del arroyo de Pozuelo es capaz de darme una sola gota de agua. Una hora y catorce minutos después de la partida, consigo llegar de nuevo a casa. Empapado en sudor, sediento y agotado, pero con una sonrisa de oreja a oreja. Me encanta el verano, que le vamos a hacer.

 

Flotando

Atención a la amplitud y fluidez de la zancada de Haile Gebrselassie en este vídeo. Impresionante

Parece fácil y todo.

La primavera

Llevo mas de un mes sin correr, por problemas varios. Trabajo, bronquitis, dolores aquí, allá, pero no puedo quitarme de la cabeza que debería calzarme de nuevo las zapatillas cuanto antes y trotar un poco, gracias a la legión de trotones que cada mañana, cada tarde y a todas horas toma los parque, las avenidas y cualquier calle. Llega la primavera y al menos en Madrid, llega el Mapoma,  la media, la Universitaria, la carrera de la mujer, la del Agua, ya corremos hasta al taller. Los entrenamientos se multiplican, las series, tiradas largas. Solos o en grupo, da igual, los atletas se mezclan con el polen, a primera o a última hora, ya no se nota el frío y se pueden hacer esos kilómetros de más que te dejan tranquilo, la puesta a punto antes de la gran cita. Cuando acabe la primavera, en Junio, la gran mayoría seguirá corriendo durante el verano, y gran parte del otoño, pero en invierno, solo los mas adictos, los que nunca pueden dejarlo del todo seguirán manteniendo limpios de hierba los caminos. El próximo invierno espero seguir siendo uno de ellos.

Para los debutantes mucho ánimo y valor,  para los veteranos aplomo y cabeza fría, que las experiencia es un grado pero nunca hay que perder el respeto a las distancias, sean cuales sean. Todos me dais mucha envidia, a disfrutar.

Barefoot running: a.k.a. correr descalzo

Los nuevos materiales han traído al mundo del running una amplísima gama de sistemas de amortiguación, control de pisada, flexibilidad de la suela o transpiración. Muchos de estos avances no son tales y en mi opinión representan más el deseo de reinventarse para ofrecer algo nuevo que vender que un avance tecnológico real. Una nueva vuelta de tuerca a la tendencia de hiperamortiguar o supercompensar en el calzado es hacer justo lo contrario: zapatillas minimalistas. Cada vez aparecen mas modelos para “corredores naturales” con suelas finas, amortiguación nula o muy leve, que tratan de conseguir o al menos imitar el efecto de correr descalzo. Cuando corremos descalzos – por ejemplo, por la arena de la playa-, la pisada tiende a apoyar primero el metatarso, en lugar del talón, como hacemos el 90% de los corredores. Newton running propone en sus zapatillas forzar este efecto “obligando” a realizar el apoyo con el metatarso reforzando esa parte de la suela. Inov8 o las Vibram “five Fingers” plantan modelos con amortiguación mínima para poder sentir el suelo “literalmente” en la planta del pie.

Descalzo

Descalzo

El lado mas extremo de esta tendencia a minimizar la tecnología es correr completamente descalzo. No es ninguna novedad, el legendario Abebe Bikila consiguió el oro en Maratón en Roma 1960 totalmente descalzo. Los adeptos a esta práctica avalan que -cristales y chinchetas al margen- reduce el riesgo de lesiones al realizar la pisada de manera mucho mas natural y adaptada al cuerpo humano. Según esta tendencia, correr con zapatillas adultera la pisada provocando un enorme impacto en el talón que debe absorberse con la propia zapatilla y las rodillas, mientras que el apoyo de metatarso es mucho mas natural al deslizar el pie de adelante hacia atrás sin el freno que supone el apoyo inicial del talón. Eso si, la planta del pie debe quedar como el lomo un papel de lija tras un simple trote. Será cuestión de acostumbrarse.

Yo he probado zapatillas de todo tipo y es cierto que cuanta menos amortiguación, menos dolores he sufrido, pero también es verdad que cada vez he entrenado más, por lo que supongo que mi organismo poco a poco se ha ido adaptando los impactos y las cargas de entrenamiento, y por tanto no puedo afirmar que la disminución de molestias y lesiones se deba únicamente a la simplificación de las zapatillas. Es cierto que algunas marcas abusan de ultratecnología y sofisticados métodos de amortiguación para captar clientes y llamar la atención, pero no todos los corredores pueden permitirse el lujo de correr descalzos o con poca amortiguación. Para ello hace falta tener un peso adecuado (ligero) y una técnica lo suficientemente buena para que los apoyos con la parte delantera del pie sean suaves y flexibles. Cambiar el el tipo de apoyo para corredores experimentados, requiere un periodo de adaptación previo y mucha paciencia para obtener una ganacia mínima en caso de existir. ¿Es correr descalzo el contramárketing del márketing?

Empieza a correr con el método C25K

c25K

Cuando alguien que hace tiempo que no hace deporte decide empezar a moverse, uno de los primeros que suele venirle a la cabeza es correr, el problema es que no es fácil empezar a correr desde una forma física inexistente y no tener problemas que nos hagan retirarnos y pensar que eso de correr no era tan buena idea.
Salir a intentar correr unos minutos puede hacer que la mayoría vuelva asfixiado y con una sensación de derrota y no querer volver a intentarlo jamás. Luego las excusas, “correr es aburrido”, “Me canso enseguida”, “Esto no está hecho para mi”…
Antes que nada recordar que para iniciarse en cualquier práctica deportiva si hace tiempo que no nos movemos sería conveniente visitar a un médico que no de el “ok” a empezar a movernos, cualquier práctica deportiva debe realizarse con un poco de sentido común, si te cansas al ir a coger a la carrera el autobús que ni se te ocurra salir a correr sin mas.
De hecho, seguramente lo más conveniente sea empezar andando, sólo andar, cada semana un poco más rápido, hasta que acostumbremos al cuerpo al ejercicio aeróbico y de paso perdamos algunos kilos, que si nos hemos puesto a hacer deporte seguro que esta es una de las causas… ¿no? ;)

Pero si decides que basta ya de sofá, el método C25k es el tuyo. C25K es el acrónimo de “Couch to 5k”, o lo que es lo mismo, “Del sofá a correr los 5.000″
En realidad no es más que un plan de entrenamiento en 9 semanas que alterna series corriendo y series andando, de esa manera no llegamos a “cansar” el corazón y le vamos adecuando al trabajo. El objetivo es correr 5k o durante 30 minutos seguidos en la última semana. Aquí tenéis la rutina completa en español. Como veis en la tabla son sólo 3 días por semana y se lleva con mucha facilidad.
De esta manera le cogerás el “truco” a correr sin haber tirado la toalla y tu cuerpo irá preparándose apra que seas un runner de pro.

Si necesitas más ayuda para animarte existen hasta podcast que puedes descargar en tu iPod o reproductor de MP3, yo probé los de DjBeatSmith que pese a ser algo “chunda, chunda” están muy bien porque te dicen cuándo cambiar de ritmo y el ritmo de la música se adapta a las pulsaciones que debería tener el corazón tanto en carrera como andando. Los puedes descargar en Podrunner: Intervals
Si prefieres correr con tu smartphone hay una aplicación c25k para iPhone y c25k para Android
Para que luego no digas que no te lo ponemos fácil para que empieces a correr, y además lo hagas con ganas ;)
Yo empecé con esta rutina y era de los que pensaba que correr era aburrido… ¡qué equivocado estaba!

Correr perfecto

La técnica de carrera es uno de los aspectos más importantes y a la vez más descuidados por los corredores populares. Para largas distancias la eficiencia y economía de los movimientos nos pueden ahorrar un buen puñado de minutos. lo que daría por ser capaz de correr como Mirinda, podría hacer 2:56:51 en el maratón del Ironman de Hawaii (recordamos el aperitivo previo de los 3800m de natación y 180Km de ciclismo) , y triturar récord femenino del segmento a pié. Bueno vale, no batiría el masculino, pero me conformaría igualmente. Claro que medir 1’61m y pesar 52Kg ayuda para moverse con tanta ligereza, pero hay que reconocer que su técnica es impecable.

No todo es hacer kilómetros y kilómetros. Se trata de hacerlos bien (y rápido, claro)

Mirinda Carfrae Run

Rinny

¿Correr antes de dormir o recién levantado?

Yo no puedo levantarme pronto, saltar de la cama, ponerme las zapatillas y lanzarme a correr. Y cuando digo que no puedo es que realmente es superior a mis fuerzas y me come la moral. Me duelen las piernas, el estómago me da vueltas, aparecen molestias por todas partes y hasta que no llevo cuatro o cinco kilómetros no entro en calor como para hacer un entrenamiento en condiciones, así que ya directamente no lo intento. Por el contrario me he adaptado a correr al final de día. Si, justo antes de dormir. Sea invierno o verano, esté cansado o activo, me resulta infinitamente mas fácil correr a última hora que a primera. Ya no sé si es por la costumbre o porque realmente mi cuerpo -o mi mente- se adapta mejor.  El año pasado encontré este interesante artículo con los pros y los contras de correr por la mañana o antes de dormir. Para los no angloparlantes o simplemente comodones, escribí una traducción libre en la web de dorsalcero.net
In the moonlight shadow

¿Y vosotros? ¿Sois mañaneros o noctámbulos?